
Muy personal
- Renny Lugo
- 12 dic 2023
- 2 Min. de lectura
Me perdí buscando la aprobación de mis padres
Me perdí buscando la aprobación de mis maestros
Me perdí buscando la aprobación de mis amistades
Me perdí buscando la aprobación de compañeros de trabajo
Me perdí buscando la aprobación de la sociedad
Me perdí buscando la aprobación de mi pareja
Me perdí buscando la aprobación de mis hijos
Me perdí, y como todo el que se pierde me hallé en soledad, dando vueltas en el mismo lugar, tropezando muchas veces con la misma piedra, intentando hallar la salida siguiendo el mismo camino una y otra vez hasta que caí y me lastimé.
Y fue allí, estando solo, herido y casi sin esperanza que levante la mirada buscando respuestas, y desde esa calma de quien se rinde fue que llegó la respuesta.
Tenía que cambiar.
Dejé de ver las cosas como quería y aceptarlas cómo eran, de esperar ayuda de terceros, probar otros caminos y maneras para salir de allí.
Y me encontré, y al hacerlo logré ver la solución, siempre estuvo allí, entonces entendí que en mi afán y terquedad insistí en transitar el camino que no era.
Y encontré la salida, logré llegar a puerto seguro, y a pesar de ser así me sentía extraño, nada era como antes, era un nuevo lugar, con nuevas personas y nuevas costumbres, sin embargo me sentía seguro.
Poco a poco me fui adaptando, llegaron nuevas personas y nuevas experiencias, me fui sintiendo tan a gusto que en poco tiempo dejé de extrañar mi antiguo hogar.
Fue cuando entendí, que era necesario perderme para encontrarme y comenzar de nuevo, en otro lugar, con otras personas y con otras costumbres. Encontré un nuevo hogar en mi, y no extraño absolutamente nada ni a nadie del anterior.
Un nuevo hogar que me brindó cariño, apoyo y orientación desinteresada, un nuevo hogar donde no importó mi pasado, mis posesiones, mucho menos mis errores.
Un nuevo hogar donde han sabido valorarme como persona…
Comentarios